sábado, 14 de mayo de 2011

LA PLAYA

Aquí está, por fin, el poema nuestro. A vosotros, los que habéis participado, os digo, estos versos son tan vuestros como míos; sin vosotros no existirían, y espero que los guardéis con el celo del poema más íntimo.


Nacimiento de la arena:
Cristalinas lágrimas de piedra
Que con el río cayeron
Y fueron a parar al mar.
                                                                
De los ojos del sol son tristeza
Que desde el cielo ve a su sirena
Y no la puede alcanzar.

Con arena en los ojos, el sol veo
Y la niña morena que se acerca.
“Como siempre, soñando”, dice ella;
Con arena en los labios, me besa,
Con sal y espuma en la piel
Y lunares cual lunas llenas.

Como una ola se lleva
Rotos castillos de arena,
Ciudades mojadas de barro
Que nunca volverán.

La veo allá, nadar sola y pienso
Si no seré sol y ella sirena
O si seremos granitos de arena
De una inmensa ilusión.

O si seré ola y sin sentido
Caeré muerto cada día
Contra la tierra.

¿Quién soy sino un hombre
En una tormenta?

Pero me levanto, pienso
Que no soy sol al cielo atado,
Que soy hombre y soy la tormenta
Y la sirena hace tiempo que la dejé atrás.

Hoy tomo a la mujer y besos
Sus labios de carne, dichoso yo,
Que sueño y siento sus lágrimas saladas
Y miro hoy al cielo calmo de mi vida y ruego:

Que el sol me abrigue en su ilusión de tierra;
Que el mar, imperecedero, me de algo en que soñar;
Que las olas vuelvan y vuelvan
Siempre a luchar

Y que mi amor siga aquí
Como seguirá la arena
Y tus lunares en la espalda
Como lunas llenas.


Adjunto una lista de todos los poetas/blogueros que participaron en esta obra y sus respectivos sitios:





Mr. Nobody  http://albordedel.blogspot.com/

Y yo mismo, aquí presente

Además de aquellos que, sin ser blogueros, se animaron a participar, sorprendiéndome gratamente:

Vicente Fabregat

Rosario Galbis

Rosa Sala

Y una mención especial a quien, sin ser poeta, sacó lo que lleva dentro, ¡te animo a continuar! Espero que sepas darte por aludido ;)

7 comentarios:

  1. ¡Ains! Si es que es genial *.* Felicidades a todos los que han participado porque es precioso *.*

    Ji y gracias Javier por subirlo de una vez... siempre hablando del dichoso poema y sin subirlo... ¡Por fin! xD Me gusta mucho *.*

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  2. como mola tio, un placer porque al ver esto vale la pena xDDD

    esta chula, me he puesto a analizarla como en clase con Nieves jajaja

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  3. Enhorabuena a todos. Es hermoso poder contemplar la perfección de la unión de todos en un verso bien escrito. Que bonito escribes Javi, aunque todos hayamos portado nuestro granito de Arena tu le has dado la forma para ser una Roca =D

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  4. Eva, no es una roca, es una playa xDDDDD Gracias a ti por participar :D

    Vicente, si lo analizaste como en clase de Nieves, analizarías poco xDDD Había otra versión, más fiel a los versos que me disteis vosotros quizá la publique también. Y a ver si te apuntas en la próxima! :D

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  5. :S No me referia a que el poema fuera basado en una Roca, se que es la Playa xDDD no has analizado bien lo que te he escrito: (el poema y su perfección no tendria forma si tú no se la hubieses dado, aun portando los demás nuestro granito de arena tú has hecho que el poema sea una Roca):P

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  6. Lo sé eva, era una broma, os estoy muy agradecido :D

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  7. Poeta,

    Ud. se atreve a unir los versos de los demás como si fuese omnipotente, como si fuese el mayor literato que respira en esta atmósfera, único y capaz de entender cada palabra y cada verso, cada metáfora, para versarlas luego, con algunas diferencias, en un poema final.

    ¿La arena son lágrimas de piedra, lágrimas inertes, lagrimas que provienen de algo sin sentimientos? ¿Es a su vez la arena la tristeza del sol, que ha caído como fino polvo sobre la esfera terrestre, por anhelar a una sirena que no puede tener, cunado sin el sol ni el sistema solar, ni el planeta tierra, ni la sirena podrían subsistir?

    Luego aparece Ud, cegado por la arena, ve al Sol, y a una niña cubierta de espuma y sal con lunares de nácar blanco, con arena en los labios, cual sirena emergida del mar, murmura “como siempre soñando”. ¿Quiere decirme Ud. que todo ha sido una ensoñación?

    El siguiente verso alude al beso, que es como una ola que destruye castillos de arena, (metáfora común de sueños) que hace que nunca vuelvan.

    Nada una mujer. Aparece Ud de nuevo. Se cuestiona Ud. si es el sol, y si la mujer nadante es la sirena. Luego se pregunta si serán solo parte de una fantasía. O si será Ud como una ola que, con un un camino que no llegará más lejos, su destino enfrentarse una y otra vez a la misma playa de errores. Consciente de esto, formula la gran pregunta:

    “¿Quién soy sino un hombre en una tormenta?”

    Ud. se levanta, piensa que no existe el destino, su enfermedad y su propio remedio, y hace tiempo que dejó atrás la sirena inalcanzable.

    Afortunado es usted que saborea la saliva que muerde de la mujer de lágrimas saladas, mientras contempla el cielo de su vida y ruega a aquello que estuvo antes de que la humanidad naciese y que estará después de que ésta perezca, que su amor siga aquí, que le dé ilusión, sueños, fuerza para luchar, y que también esté tu amada, con lunares nacarados en la espalda, sin la que todo eso no sería posible.

    Versos y aportaciones de las demás personas aparte, que espero no se sientan ofendidas, ¿No tiene Ud (y se lo digo con todo el respeto que yo puedo tener a alguien que no conozco) un problema de personalidad? Llega Ud. a insinuar que sale una niña del agua, como una sirena, y se digna a besarlo. Una niña, tan, tan parecida a la que anhela el sol y que es parte del orígen de la creación de la playa. Luego, Bestia humilde, se compara con el sol y a la mujer con la sirena, y acaba sintiendose un pésimo perdedor, para al cabo de unos versos, como un perfecto bipolar, renacer con el ego mas grande que una plaza de toros, de esas tan grandes que suelen enorgullecer a los españoles. Cuide su salud mental, no me gustaria que un poeta como usted, que piensa que su destino es ser como la ola que acaba rompiendo siempre en la misma playa acabe siendo un genio, y los genios siempre estuvieron locos. Conserve su cordura. Creo que es el único ruego que me permito hacerle.

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