lunes, 8 de noviembre de 2010

Cartas de la Bestia a la Bella (I)

La distancia es un duro peso, como un beso amargo al recordarte, bella mía. Te veo tan lejos, como la luna, tan brillante, y no puedo tocarte…
Hoy que no estás, no puedo evitar recordar aquel día, cuando tú no eras más que una estrella, y yo una oscura figura que acechaba entre los árboles. Jamás olvidaré el instante en que caíste, como un cometa, cegando mis ojos felinos.
Yacías inmóvil, helada. Tu luz espantaba la oscuridad del bosque, pero tus ojos, pequeños y frágiles, reflejaban miedo.
Yo te observaba, relamiéndome. Quería devorarte, como devora a la inocencia la vida salvaje. Mis dientes brillaban en el reflejo de tu luz.
Pero tus claros ojos, tu cuerpo desnudo me miraba a través de la floresta tupida. Me habías visto, no sé como. Temblabas de frío y miedo, y tus ojos… suplicaban ayuda.
¿Por qué?, ¿por qué no huiste aquel día? Como huyen las presas del cazador, y tú, tan solo me mirabas...
Entonces mis dientes se escondieron, y surgí ante tu luz como lo que era: una bestia; y mi curtida piel fue esa noche tu abrigo, y mis ojos felinos fueron desde entonces tus guardianes, ahora y siempre, excitados por tu compañía, por el profundo deseo de devorarte.

9 comentarios:

  1. Qué preciosidad Javi (:
    No se dónde puedo hacerme seguidora tuya!
    Y el blog te ha quedado muy cuqui ^^

    ResponderEliminar
  2. Que puedo decir del pequeño fragmento leído, si sabes perfectamente que siempre me enamoraron tus formas de escritura. Se suele decir Enhorabuena, pero yo utilizare algo mucho más simple. Es genial Javi espero volver a entrar en el blog y continuar leyéndote. Un fuerte abrazo (:

    ResponderEliminar
  3. Si no te importa, empezaré a leerte a menudo :)

    Me gustaría hacerme seguidora de tu blog, pero no me deja u.u

    ResponderEliminar
  4. Hola, gracias por comentar. La referencia literaria es de un amigo, Juan Morello. Pero refiere a la esposa de Lot, que en realidad no se sabe el nombre, pero le pusimos Sarah, de mutuo acuerdo. Cuando Lot y su familia escapan de Sodoma, Dios le dice a "Sarah": No te des vuelta. Pero ella se dio vuelta y se convirtió en una estatua de sal. Ahora bien, la simbología de la palabra "sal" es muy amplia, pero casi todos los simbolos apuntan a que "sal" significa "conocimiento" o "conocimiento conocido". Esa es la sal, esa es Sarah. La relación simbolica (no surrealista) con el texto viene de ahí, de lo que significa Sodoma, y lo que significa ser sodomita, o sodomizado. Un conocimiento profano, sin dudas.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. SI LA DEVORAS, SE APAGARÁ TU LUZ, Y EL MOTIVO DE TU VIGILIA...
    HERMOSA HISTORIA FANTÁSTICA, DEJO MI SALUDO ESTIMADO JAVIER.

    ResponderEliminar
  6. Ya veo que mi hermana va haciendo buena propaganda de mi :) Me ha hecho mucha ilusión tu comentario, y me gusta lo que escribes, así que yo también voy a seguirte, si no te importa :D (y si descubro como... o.o)

    ResponderEliminar
  7. Gracias por tu comentario, me ha echo mucha ilusión, apenas tengo seguidores y casi que escribo para mi mismo por eso me ha llenado mucho encontrarme con esta sorpresa,Gracias por leerme.

    Cuídate mucho

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  9. No escribo en inglés, es una canción o.o (te Scorpions, por cierto)

    (no estoy muy segura si el comentario era sarcástico o no, no te conozco aún como para suponer sarcasmo vía Internet xDDD)

    ResponderEliminar